En estos días bote una lágrima y llevaba
tu nombre.
Lloré porque nunca sentiste nada por mí al
besarme en cualquier parte del cuerpo mientras yo sentía que dejaba mi mundo en
el tuyo.
Creí en cada palabra que me dijiste,
en cada beso que me diste
y no hablemos de las caricias que sentí
porque me alargaría más de lo que debo y no debería ya que te fuiste sin
avisarme;
que nunca me quisiste y que nunca sentiste
nada por mí para yo poder dejar de pensar en ti.
De verdad te quise y más de lo debido, porque
ahora soy yo quien busca luchar por algo que nunca existió.
No debería luchar por ti, pero así como
tengo miedo de perderte tengo miedo de tenerte.
Debería olvidarte, pero ya lo he intentado
y es un intento fallido.
Dicen que un clavo no saca a otro clavo y
están en lo correcto... no te puedo sacar de mí cuerpo, de mis pensamientos, de
mí piel, en fin de mí...
¿Por qué me prometiste tanto si nunca ibas
a cumplir nada?
¿Por qué simplemente no te quedaste callado
y te fuiste sin lastimarme?
Yo solo quería besos con sabor a me gustas
y caricias a eres solo mía, pero no...
solo tuve decepción,
traición
y desamor.
Supiste enamorarme y luego dejarme,
supiste como hacerme sentí cada noche y las veces que me hiciste tuya supiste
como tenerme.
No te diré que no sentí nada cuando sentí
todo.
Cuando me besabas sentía que dejaba mi
alma en tus besos, cuando me acariciabas sentía que dejaba mi vida en tus manos
y cuando me hacías tuya,
amor,
ya era tuya desde hace rato,
al final prometiste ser mi escudo en todo
momento y tu fuiste quien me disparo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario