Quiero poder viajar el mundo desde mi cuarto,
pero que tú lo viajes conmigo
así no me aburriría tanto
o simplemente que vengas
y me hagas tuya a tu antojo.
Una,
dos,
tres
o que carajos
hazme tuya hasta que te canses.
Que seamos solo tú y yo en estás cuatro paredes,
que terminemos siendo uno.
Hazme tuya amor,
por milésima vez
hazme sentir en las nubes o en el paraíso,
pero no hay otro paraíso
si no estoy contigo.
Solo quiero que esta vez
nos acalambremos de tanto
placer que nos demos.
Solo quiero que dejemos de pensar en los problemas
y el único problema que tengamos
es que no pueda llegar al orgasmo,
aunque...
eso no sería ningún problema
y si tenemos la suerte de que empiece a llover
y tú me des todo el calor que necesite
como debe ser.
No puedo creer como tus caricias
se han vuelto mi adicción,
como tu roce con mi piel
se ha vuelto mi día a día.
Así sea por última vez que sea tuya,
pero ven que tengo ganas de volverme a perder entre tus sábanas,
tengo ganas de que te pierdas dentro de mí...
de que me toques
como solo tú lo sabes hacer.
Vamos cariño,
te espero en estas cuatro paredes
para comenzar hacer un viaje con destino al paraíso.
Al paraíso donde todo viene bien,
con ganas,
con más,
con ganas de volver y empezar.
La decencia va quedando
por debajo de todo
lo que quiero contigo,
y hacer lo que nos venga
va llegando a lo sucio.
pero que tú lo viajes conmigo
así no me aburriría tanto
o simplemente que vengas
y me hagas tuya a tu antojo.
Una,
dos,
tres
o que carajos
hazme tuya hasta que te canses.
Que seamos solo tú y yo en estás cuatro paredes,
que terminemos siendo uno.
Hazme tuya amor,
por milésima vez
hazme sentir en las nubes o en el paraíso,
pero no hay otro paraíso
si no estoy contigo.
Solo quiero que esta vez
nos acalambremos de tanto
placer que nos demos.
Solo quiero que dejemos de pensar en los problemas
y el único problema que tengamos
es que no pueda llegar al orgasmo,
aunque...
eso no sería ningún problema
y si tenemos la suerte de que empiece a llover
y tú me des todo el calor que necesite
como debe ser.
No puedo creer como tus caricias
se han vuelto mi adicción,
como tu roce con mi piel
se ha vuelto mi día a día.
Así sea por última vez que sea tuya,
pero ven que tengo ganas de volverme a perder entre tus sábanas,
tengo ganas de que te pierdas dentro de mí...
de que me toques
como solo tú lo sabes hacer.
Vamos cariño,
te espero en estas cuatro paredes
para comenzar hacer un viaje con destino al paraíso.
Al paraíso donde todo viene bien,
con ganas,
con más,
con ganas de volver y empezar.
La decencia va quedando
por debajo de todo
lo que quiero contigo,
y hacer lo que nos venga
va llegando a lo sucio.