Estoy encerrada en
estás cuatro paredes
a oscuras por
supuesto
ya que como sabes
la luz me molesta
un poco.
Te sigo extrañando
-como siempre-
te sigo esperando
-como una tonta-.
Ya la ansiedad se
apodera de mí
y las ganas de
fumar me están ganando,
el clima no me
ayuda mucho que digamos,
a comenzado a
llover
y ya sabes cuánto
provoca un cigarrillo,
o dos,
o tres,
o
¡carajos!
La caja completa.
Sí, se que te
prometí no volverlo hacer,
pero…
tú prometiste no
irte
y no te veo por
aquí.
Quizás es de día
como quizás es de
noche,
no lo sé
realmente ni sé que
día es hoy…
desde que te fuiste
no salgo de estás
cuatro paredes
y lo único que hago
es pensar en tu regreso
-el cual no pasara-
Quizás han pasado
solo unos días
y yo siento que ha
sido una eternidad.
Necesito besar tus
labios, muero de sed.
Necesito de tus
abrazos, muero de frío.
Necesito de tus
ojos, ya que son mi horizonte
Y ahora solo veo al
vacío.
Te necesito a ti
ya que sin ti me
siento sola,
triste
y sin ganas de
seguir.
Me pongo a recordar
el tiempo
que pasábamos
juntos
y lágrimas rebozan
de mí.
Soy masoquista, lo
sé.
Como extraño
caminar por las aceras
De la avenida
agarrada de tu mano.
Extraño besarte sin
ningún motivo,
solo por impulso.
Extraño como no
tienes una idea
tus caricias
esas que me hacen
volar
sin necesidad de
tener alas.
Extraño todo de ti;
Tú sonrisa
que me hacía sentir
la razón de ella.
Tus mejillas
coloradas
que me hacían
entender
que solo se ponían
así por mí.
Tus abrazos
que al abrazarme
me hacían sentir
más tuya
que mía.
Y es aquí en donde
me despierto
y solo fue
una terrible
pesadilla.