Hola guapa, disculpa el coqueteo, pero eso es lo que me inspira al verle a los ojos.
Se que no nos conocemos, pero siento que la conozco desde hace mucho tiempo.
Disculpe si la incomodo, pero es que tiene unos ojos realmente hermosos:
No serán azules como el mar. Ni mucho menos verdes como el de las hojas de los árboles, pero son marrones como el chocolate o como el café que tomo cada mañana pensando en usted.
Quizás me estoy tornando un poco cursi, pero es que usted me pone así.
Solo pido disculpas por si la incomodo, pero no puedo dejar de pensar en usted.
En su cabello rizado, que me encantaría estar a dentro de él o simplemente acariciarlo.
Besar sus mejillas coloradas, para luego bajar a sus labios y con su permiso hacerlos míos.
Besar el lóbulo de su oreja,
luego su cuello,
hasta llegar a sus clavículas que son realmente perfectas.
Lo siento amor, ya me estoy tornando más cursi de lo debido.
Lo que menos quiero es incomodarle
y se que no nos conocemos, pero yo siento que no es así.
Imagínese que todo lo que he dicho es viendo una fotografía suya.
Quizás cuando la mire en persona me quedaría sin palabras o quizás no,
quizás tendría más palabras que decirle que las que he dicho ahora,
vuelvo y repito disculpe si la incomodo, pero es que ya no aguanto las ganas de conocerla.
Ya he hablado de más.
Ya que si sigo no tendré las palabras adecuadas cuando vuelva hablar de usted.
Aunque...
Hablando de ti se me hacen las palabras infinitas.
Disculpe si la tuteo, pero es como he mencionado,
siento que la conozco desde hace mucho tiempo...
solo le pido algo.
Que el día que nos conozcamos, sea más guapa que ayer, que mañana y que pasado mañana.
Con esto me despido, guapa.
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